Desde que el hombre se volcó a la conquista de los mares, con los primeros artefactos que logró hacer flotar en un principio, hasta las primeras embarcaciones, siempre tuvo como objetivo garantizar su subsistencia por medio de la pesca.
En la medida que la industria pesquera fue creciendo, desarrollándose y perfeccionándose también lo hicieron los barcos dedicados a la misma. Así hasta llegar al día de hoy, con una enorme diversidad en lo que a embarcaciones pesqueras se refiere, y no solo aquellas destinadas a la pesca industrial sino también muchas que son exclusivamente de pesca deportiva.
Para clasificar los distintos tipos de embarcaciones de pesca se pueden tomar diversos criterios. Así los podemos ordenar según sus procedimientos de propulsión. En este sentido tenemos embarcaciones de remo, vela, vapor y motor.
Otra forma de clasificarlos es según el tipo de pesca que realizan. Ahí tenemos los de pesca litoral, de pesca costera y de pesca de altura.
Las embarcaciones de pesca
La pesca litoral es la que se lleva a cabo en las cercanías de la costa y para ella se utilizan embarcaciones pequeñas impulsadas a remo o vela, con motores auxiliares. Suelen ser de poco tonelaje y van desde las “chalanas”, que suelen tener menos de una tonelada a los “faluchos” que llegan hasta 10 toneladas y están construidos de madera. Se pueden dedicar a distintas modalidades de pesca aunque suelen usarse en la pesca artesanal.
La pesca costera en tanto se realiza sobre la plataforma continental y suele ser de arrastre o superficie. En la pesca de arrastre se usan dos tipos de embarcaciones, las “parejas” y los “bous”.
Las parejas son redes de arrastre remolcadas simultáneamente por dos barcos, que en algunos países son de vela y en la mayoría de vapor o motor; desplazan de 30 a 60 toneladas, con 25 o 30 metros de eslora, y van equipados especialmente para este tipo de pesca con güinches para lanzar y recoger las ballestas y cables que se precisan para operar la red en longitudes de varios centenares de metros.
Los llamados “bou” son aquellos que se dedican a la pesca de arrastre pero operada por un solo barco. Cuentan con instalaciones similares a las de las parejas y cuentan con una caseta de mando y camarotes en la proa.
La pesca de las especies costeras que viven en la superficie o a media agua, denominadas pelágicas, se realiza con embarcaciones de pesca de porte mediano, es decir, de unas 70 toneladas y que miden de 25 a 50 metros de eslora, construidas con madera o acero, generalmente con motor.
La pesca de altura es la que se realiza en alta mar y para ella se utilizan embarcaciones de mayor porte. Estos barcos pueden llegar a pesar desde 300 a 32000 toneladas y se dedican a la pesca masiva y a especies como ballenas.